Cocina el pollo entero en una olla con la zanahoria, la cebolla y el manojo de hierbas en 1 litro de agua (o más, el pollo tiene que quedar cubierto de agua).
Déjalo cocer entre 1 h y 1 h 15 min a fuego lento. Puedes retirar las impurezas que puedan salir a la superficie con una cuchara coladora. El pollo estará bien cocido cuando veas que la carne de los muslos se desprende fácilmente de los huesos. Retíralo del fuego. Cuela el caldo con un colador fino y déjalo enfriar.
Sofríe en la sartén las setas cortadas en trozos pequeños. Tienen que dorarse un poco.
Para la salsa bechamel, derrite la mantequilla en una cacerola de fondo grueso y luego añade la harina. En cuanto la mezcla empiece a espesarse, añade el caldo, remueve bien con unas varillas, añade el vino blanco y la leche, y deja que la salsa se reduzca durante 10 minutos.
Deshuesa el pollo, corta la carne y las albóndigas en cubitos pequeños. Añádelos a la salsa junto con las setas.
Sazona con sal, pimienta y nuez moscada.
En el último momento, añade la nata y caliéntala sin que llegue a hervir.
Cuece la pasta de Alsacia: te recomiendo que la dejes cocer 9 minutos, a fuego lento.
Rellena las tartaletas de hojaldre con este relleno y sirve el resto aparte, acompañado de pasta alsaciana «Nüdles».