Visita Breisach am Rhein, una ciudad alemana situada frente a Neuf-Brisach

Visitar Breisach am Rhein (Vieux-Brisach) es una escapada transfronteriza genial, que se puede combinar perfectamente con una visita a su vecina francesa, Neuf-Brisach. Separadas por el Rin, estas dos ciudades se complementan: una es una ciudad histórica encaramada en una colina, y la otra, una ciudadela llana fortificada por Vauban. Sigue al guía para descubrir mis 7 visitas imprescindibles, mis paradas gastronómicas favoritas y mis consejos para ir de una orilla a otra.
Un vistazo a Vieux-Brisach en vídeo
Mi opinión sobre Breisach, en resumen
Me ha gustado
- Dar un paseo por el bonito centro de la ciudad
- El coro de la catedral de San Esteban
- Las vistas panorámicas de los alrededores
- Una pausa para disfrutar de algo rico en el Café Ihringer
- El hecho de poder combinarlo con una visita a Neuf-Brisach en bici
No me gustó tanto
- Los paisajes del crucero son un poco monótonos
¿Qué hacer y qué visitar en Breisach am Rhein? Mis 7 lugares imprescindibles
1. Pasear entre la Ciudad Alta y la Ciudad Baja
El centro histórico de Breisach , que quedó prácticamente destruido durante la Segunda Guerra Mundial, se ha reconstruido con mucho gusto y hoy en día se divide en dos ambientes bien diferenciados.

- La Ciudad Alta (Oberstadt): Encaramada en su espolón rocoso, es un barrio residencial histórico. Me encantó dar un paseo por allí: es un lugar verde y tranquilo, y los carteles informativos te permiten aprender más sobre la historia de Breisach. No te olvides de admirar, de paso, la Torre Radbrunnen, donde se celebran exposiciones artísticas con regularidad, así como el sorprendente teatro al aire libre de la ciudad, que ofrece espectáculos durante la temporada de verano.






- La Ciudad Baja (Unterstadt): Es el animado corazón de Breisach. Un poco más abajo, el ambiente cambia: hay calles comerciales, restaurantes yacogedoras terrazas de cafeterías y heladerías.



2. Maravillarse ante los tesoros de la catedral de San Esteban
Se alza majestuosa en lo alto de la Ciudad Alta y sirve de punto de referencia para toda la región: la catedral de San Esteban (Catedral de San Esteban ) es el centro histórico de Breisach. Construida entre los siglos XII y XV, combina armoniosamente los estilos románico y gótico.
Al entrar, podrás admirar un enorme y monumental fresco mural que representa el Juicio Final, pintado por Martin Schongauer (el famoso artista nacido en Colmar y fallecido aquí mismo, en Vieux-Brisach, de quien también puedes admirar la Virgen del rosal en la iglesia de los Dominicos de Colmar). Por desgracia, este fresco ha sufrido mucho daño por las sucesivas capas que lo han cubierto, pero sigue siendo una obra preciosa que merece la pena admirar.
Lo que más me ha gustado del interior de la catedral es el coro alto, totalmente esculpido en piedra: un auténtico encaje de roca cuya precisión y delicadeza en los detalles son sencillamente impresionantes. Como no se pueden hacer fotos dentro, no puedo enseñártelo, pero así te llevarás una sorpresa 😉



3. Disfrutar de las vistas desde el jardín del monasterio franciscano
Siempre en las alturas de la Ciudad Alta, en la Kapuzinergasse, no te pierdas el bonito jardín del monasterio franciscano. Muy bien cuidado y lleno de flores, este pequeño remanso de paz ofrece unas vistas preciosas de los viñedos que rodean el Kaiserstuhl y, a lo lejos, de los relieves azulados de la Selva Negra. Un lugar perfecto para hacer una parada para sacar fotos y relajarte.




4. Subir a la cima del Eckartsberg
Desde la gran plaza del mercado (Marktplatz), en pleno centro de la Ciudad Baja, un pequeño sendero muy fácil de recorrer te permite subir a la colina vecina deEckartsberg. Aunque un fuerte chaparrón acortó mi paseo, el lugar me encantó: la cima, coronada por un obelisco, está completamente rodeada de hileras de viñedos. Desde allí arriba, las vistas panorámicas de la catedral, la ciudad y el Rin, que se extiende a tus pies, son realmente impresionantes.

5. Date un capricho con un pastel XXL en el Café Ihringer
¡Es la parada gastronómica imprescindible en una visita a Vieux-Brisach! El Café Ihringer, con una ubicación ideal en la plaza del mercado, es un sitio estupendo que me habían recomendado encarecidamente. Muy popular tanto entre los locales como entre los visitantes, el local es enorme (es fácil encontrar sitio) y tiene una terraza muy bonita. ¿Lo mejor de todo? Su vitrina monumental, que muestra una gran variedad de enormes pasteles tradicionales alemanes. Es difícil decidirse, las porciones son generosas y ¡me lo pasé de bien!


6. Dejarte llevar en un tranquilo crucero por el Rin
Para descubrir la ciudad desde una perspectiva totalmente diferente, date el capricho de hacer un paseo en barco de dos horas por el Rin con guía. Es cierto que los paisajes no son espectaculares ni impresionantes, pero la experiencia es relajante.
Es un placer sentarte en la cubierta superior, tomarte un Apfel-Schorle (el zumo de manzana con gas típico de la zona) y dejarte llevar por la corriente. Dependiendo del tráfico fluvial, el barco pasa por una gran esclusa, algo que siempre es muy impresionante de ver. Ten en cuenta que puedes tomarte una copa, picar algo o incluso reservar un crucero con comida incluida.



7. Abrir la puerta de una bodega histórica
Breisach am Rhein es una de las principales ciudades vinícolas de la región de Baden: puedes aprovechar tu visita para ir a una bodega. Las dos más conocidas son:
- La bodega Geldermann: Situada justo al pie de la colina de la catedral, esta bodega está especializada en vinos espumosos y ofrece visitas y catas en francés con reserva previa.
- El Badischer Winzerkeller: Es una de las agrupaciones de viticultores más grandes y poderosas de Europa. Ofrecen una experiencia bastante divertida: una visita a sus enormes bodegas a bordo de un trenecito turístico, seguida de un recorrido por su museo y una cata. Ojo, se supone que la traducción a otros idiomas distintos del alemán se hace a través de auriculares de traducción instantánea, pero parece que no funciona bien.
La combinación perfecta: visita a Neuf-Brisach, en el lado francés
¿Te apetece pasar un día cruzando la frontera entre Francia y Alemania? Es totalmente posible: ¡visitar Breisach am Rhein y Neuf-Brisach en un mismo día es pan comido! Solo 6 kilómetros separan ambas ciudades, y puedes recorrerlos en bici, en autobús o en coche.
Desde el punto de vista arquitectónico, el contraste merece la pena: en unos pocos pedaleos pasas de la escarpada silueta medieval de Breisach a la perfección geométrica y plana de Neuf-Brisach, la famosa ciudadela en forma de estrella construida por Vauban y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. ¡Perfecto para un bonito día de turismo!


Información práctica: ¿cómo llegar a Breisach am Rhein?
Acceso en bicicleta
Breisach am Rhein está conectada directamente con Neuf-Brisach mediante un carril bici acondicionado y separado de la carretera principal. Son solo 6 kilómetros (cálula unos 20 o 25 minutos pedaleando tranquilamente). ¡Sin duda, es la forma más agradable de combinar las dos ciudades!
Cómo llegar en transporte público
También es muy fácil llegar a Breisach am Rhein desde Alsacia en transporte público. Hay una línea de autobús transfronteriza directa (la línea Fluo 26) que une la estación de Colmar con la de Breisach (Bahnhof) en solo 45 minutos. Este autobús también para en Neuf-Brisach, lo que es perfecto para combinar las dos visitas.
Cómo llegar en coche
Breisach am Rhein está en Alemania, justo al otro lado de la frontera con Alsacia:
- Desde Colmar: 24 km (unos 35 minutos).
- Desde Mulhouse: 54 km (unos 45 minutos).
- Desde Estrasburgo: 96 km (aprox. 1 h 15 min).
Aparcar en Breisach es bastante fácil:
- Si quieres hacer una parada rápida: en pleno centro de la ciudad, la mayoría de las plazas son gratis, pero tienen un límite de tiempo (a menudo un máximo de 2 horas, como en el Parkplatz Kupfertorstraße). ¡No te olvides de poner el disco de aparcamiento azul detrás del parabrisas!
- Para pasar el día entero (sin límite de tiempo): si quieres tomarte tu tiempo para subir a la catedral o hacer el crucero, busca los grandes aparcamientos gratuitos que están a unos minutos a pie del centro, como el Parkplatz Heinrich-Ulmann-Platz, el Parkplatz Rheinuferstraße (a orillas del río) o el Parkplatz Einfahrt Süd.
Este artículo se ha escrito en el marco de una colaboración remunerada con la Oficina de Turismo de Alsacia-Rin-Brisach. He mantenido toda mi libertad a la hora de escribir.

