Visitar Alsacia – Mi TOP 35 de cosas que hacer, ver y degustar

Actualizado 14/07/2026
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¿Qué hacer y ver en Alsacia? He elaborado una lista de lugares que visitar y cosas que experimentar cuando visites Alsacia. Son mis actividades o sitios favoritos, en los que pienso enseguida cuando la gente me pide ideas para visitar Alsacia. Sigue la guía y ¡adelante!

Laurène Philippot
Laurène es la creadora del blog. Originaria de Bretaña, pero afincada en Alsacia, se ha enamorado de su región de adopción y le encanta explorar todos sus rincones para desenterrar ideas geniales que compartir contigo.

Ciudades, pueblos y rincones secretos que descubrir

1. Pasear por los pueblos más bonitos de Alsacia

Si vienes a visitar Alsacia, pronto te darás cuenta de que la región rebosa de flores. Cuando llega la primavera, los geranios y otras plantas rebosan de las jardineras y adornan majestuosamente las fachadas de las magníficas casas de entramado de madera. Pasear por las callejuelas de pequeñas ciudades alsacianas como Obernai o pueblos como Eguisheim, Riquewihr, Ribeauvillé y Kaysersberg (por citar sólo algunos) es una delicia. Pero, sobre todo, no dudes en visitar otros pueblos: son los más populares entre los turistas, son muy bonitos, pero hay muchos otros pueblos muy bonitos, y además serán mucho más tranquilos…

2. Visitar Estrasburgo, la vibrante capital europea

Estrasburgo es una ciudad dinámica que da gusto visitar. Por supuesto, no puedes perderte la Petite France y la catedral de Notre-Dame de Estrasburgo, pero la ciudad tiene mucho más que ofrecer. Te encantará pasear por sus encantadoras callejuelas y disfrutar de su animado ambiente: tiendas, bares, restaurantes… A los estrasburgueses les encanta salir, ¡y en la ciudad no faltan diversiones! Visita mis artículos dedicados para saber más.

3. Déjate seducir por Colmar y su Pequeña Venecia

Colmar es la postal de Alsacia: ¡no se puede tener más encanto! Es un lugar estupendo para pasear (¡sobre todo para un fin de semana romántico!) y es imprescindible dar un paseo en barco por la Pequeña Venecia. Su único inconveniente: es muy tranquila, ¡así que no esperes fiestas desenfrenadas! 😉

4. Atrévete con Mulhouse, la sorpresa creativa e industrial

Mulhouse es, en cierto modo, la ciudad menos querida de Alsacia. En mi opinión, es una gran injusticia. Puede que no tenga el encanto de Colmar, pero tiene muchos otros atractivos. Es una ciudad súper dinámica y creativa, con un impresionante pasado industrial y que ha sabido reinventarse. No te pierdas, por ejemplo, una visita a alguno de los muchos museos de Mulhouse, como el Museo Nacional del Automóvil, la Cité du Train o el Museo de la Impresión sobre Tejidos.

5. Déjate sorprender por el norte de Alsacia, una región que ha conservado su autenticidad

El norte de Alsacia suele pasar desapercibido para los turistas porque es menos conocido. Pero está lleno de riquezas. Pasea por el Parque Natural Regional de los Vosgos del Norte, por ejemplo, o recorre la magnífica ciudad de Wissembourghaz un recorrido por los pueblos deHunspach y Seebach, contempla las asombrosas casas trogloditas de Graufthal, visita el castillo de Lichtenberg, pasea por el inmenso bosque de Haguenau y visita las alfarerías y cristalerías que he mencionado más abajo.

6. Escapar de las multitudes: mis rincones secretos para salir de los caminos trillados

Los turistas de Alsacia suelen concentrarse en la misma zona, entre Colmar y Estrasburgo. Si te gusta salirte un poco de los caminos trillados, hay otras partes de Alsacia que también son muy bonitas. Por ejemplo, el norte de Alsacia, que acabo de mencionar, pero también las bonitas colinas del Sundgau (al sur), la encantadora ciudad de Sélestat, el Ried, y las partes norte y sur de la Ruta del Vino de Alsacia (los viñedos de la Couronne d’Or, por ejemplo).

Terruño y gastronomía alsaciana

7. Recorrer la mítica Ruta del Vino de Alsacia (¡en coche o en bici!)

La Ruta del Vino de Alsacia es una visita obligada en Alsacia. La ruta del vino más antigua de Francia serpentea entre viñedos y por las laderas de los Vosgos, atravesando pueblos a cual más encantador y con magníficas vistas.

Es imposible aburrirse de ella, y personalmente sigo asombrándome cada vez que paso por allí (¡aunque he estado muchas veces!). Para una experiencia que me parece aún más agradable (y más verde), ¡no dudes en recorrer en bicicleta la Ruta del Vino de Alsacia!

8. Abrir la puerta de una bodega y compartir la pasión de un viticultor

¡No puedes venir a Alsacia sin visitar una bodega, degustar un buen vino alsaciano y, sobre todo, tomarte tu tiempo para charlar con los viticultores! Los viticultores suelen ser gente apasionada a la que le encanta su oficio y, por supuesto, tienen un gran conocimiento del tema. ¿Qué mejor manera de conocer la cultura de la región? Sería una pena perderse un rato agradable charlando mientras te tomas una copa de crémant, riesling, gewurztraminer o pinot noir, ¿no?

9. Sentarse a la mesa en una auténtica Winstub (la cervecería tradicional de la zona)

La gastronomía alsaciana es rica y sabrosa. Sin embargo, no es muy ligera, sobre todo porque verás que las raciones son generosas en Alsacia, pero sería una pena no disfrutarla al menos una vez durante tu estancia. Chucrut u otras especialidades alsacianashay un sinfín de riquezas para elegir… Lo importante es elegir bien el restaurante, para poder disfrutar también del ambiente cálido y tradicional de un auténtico winstub alsaciano (la brasserie local). Aquí tienes algunos de los mejores lugares para comer.

10. Compartir una auténtica Flammekueche (tarta flambée) hecha al horno de leña

Como verás, ¡las tartas flambeadas están por todas partes en Alsacia! Pero cuidado, a menudo son pálidas falsificaciones congeladas de la auténtica flammekueche. Los alsacianos te dirán que la mejor manera de evitar que te engañen es ir a los pueblos fuera de las ciudades. El mejor lugar para ir es Kochersberg, cuna de la tarte flambée, donde encontrarás un montón de buenos restaurantes para degustarla, pero también los encontrarás buenos en otros lugares de Alsacia. Aquí tienes mis mejores direcciones.

11. Disfrutar de una suculenta comida típica de los pastores en una granja-hostal de los Vosgos

Después del esfuerzo, la comodidad… ¡Una buena comida nunca está lejos en Alsacia! 😉 En primavera y verano, las posadas rurales de los Vosgos abren sus puertas para acoger a los excursionistas (y a otras personas).

La comida Marcaire es uno de los grandes clásicos del mesón de granja, e incluye un pastel de viticultor, seguido de roïgabrageldi (patatas en rodajas, cebollas y mantequilla, todo ello cocinado lentamente en una olla de hierro fundido) servido con carne de cerdo ahumada (cuello o carré, por ejemplo) y, por último, un postre, tradicionalmente Siesskass (queso fresco del día con azúcar y kirsch) o una tarta casera.

12. Descubre el renacimiento de la cerveza en una microcervecería artesanal

En Alsacia nos encanta la cerveza, y la región cuenta con un gran número de microcervecerías artesanales. Algunas cervecerías están abiertas al público, siempre que reserves una visita con antelación. Esta es otra gran oportunidad para conocer a un cervecero entusiasta que te contará todo sobre su oficio.

13. Déjate seducir por las especialidades dulces y los dulces típicos de la región

Kougelhopf, pain d’épices, bredele, tarte au fromage blanc, torche aux marrons… ¡En Alsacia no faltan los dulces! No dudes en probar estas deliciosas especialidades dulces para el desayuno, la merienda o el postre.

Naturaleza, grandes espacios y cumbres

14. Disfrutar de las vistas desde lo alto en la espléndida y panorámica Ruta de las Cumbres

La Ruta de las Crestas es la carretera de las crestas de los Vosgos, entre Sainte-Marie aux Mines y Cernay. Se puede recorrer a pie, en coche o en bicicleta, y también es accesible en verano gracias al autobús lanzadera de las Crêtes. En cualquier caso, es una ruta magnífica, que ofrece unas vistas panorámicas impresionantes de los picos de los Vosgos. Ten en cuenta que la Route des Crêtes está completamente cerrada en invierno.

15. Sumergirte en la magia mística e histórica del Monte Sainte-Odile

El Monte Sainte-Odile es una antigua abadía de los Vosgos, en lo alto deObernai. Es un lugar magnífico, muy relajante y que ofrece unas vistas magníficas de la llanura alsaciana, la Selva Negra y los montes Vosgos. Un lugar ideal para recargar las pilas…

16. Ponte las zapatillas para hacer senderismo por el macizo de los Vosgos

En Alsacia tenemos la suerte de tener montañas: ¡los Vosgos! Nada que ver con las altas y afiladas cumbres de los Alpes, pero los Vosgos son bonitas montañas con bosques que son estupendas para explorar a pie, en bicicleta de montaña o a caballo. No faltan las rutas de senderismo, señalizadas por el Club Vosgien: los Altos Vosgos, los Vosgos del Norte o el Jura alsaciano: hay un sinfín de posibilidades a la hora de encontrar ideas para pasear, y a menudo hay castillos que descubrir por el camino.

17. Recargar las pilas en plena biodiversidad salvaje de la llanura del Ried

El Ried de Alsacia es una región natural de la llanura alsaciana. Es una zona a menudo rechazada por los visitantes porque es menos “típica” de la imagen de Alsacia que solemos tener en la cabeza, con sus casas de entramado de madera y sus viñedos. Pero también es una zona de gran interés y que me encanta, por su tranquilidad y su increíble biodiversidad. Si te gusta la naturaleza, ¡adelante!

18. Recorrer kilómetros por la magnífica red de carriles bici de Alsacia

¿Sabías que Alsacia tiene una de las mayores redes de carriles bici de Francia? Sería una verdadera lástima no aprovecharla al máximo:¡Alsacia en bicicleta es una visita obligada!

19. Darte un chapuzón en los lagos y graveras acondicionados para el verano

Vale, en Alsacia no tenemos mar… Es cierto, ¡pero menos mal que tenemos lagos de montaña y graveras! No hay nada como darse un chapuzón en el agua cuando el calor del verano se apodera de la región… No los he enumerado todos (¡todavía!), pero aquí tienes algunos ejemplos de lugares donde bañarse en los alrededores de Estrasburgo y, en el sur de Alsacia, en el lago de Kruth.

20. Disfrutar del esquí y de la nieve en las estaciones de los Vosgos en invierno

Hay que ser sinceros, el invierno no es una época muy alegre para visitar Alsacia: el cielo está gris, hay niebla, hace frío y todo es bastante triste. ¡Todo, menos los Vosgos! ¡No hay nada como una escapada a las montañas, a las que se llega fácilmente desde la llanura, para animarte un poco! Allí suele brillar el sol y a veces puedes disfrutar de las maravillas de la nieve: esquí alpino o de fondo, raquetas de nieve, trineos tirados por perros… ¡Solo tienes que elegir! 😉 Además, ¡hay otras actividades chulas que puedes hacer durante esta temporada!

Cultura, historia y artesanía artística

21. Contemplar la obra maestra del Retablo de Issenheim en el Museo Unterlinden

El Museo Unterlinden de Colmar es un magnífico museo, aclamado por críticos de arte de todo el mundo. Cuenta con una colección impresionantemente rica para una ciudad tan pequeña, ¡y el edificio es magnífico! Un lugar ideal para los amantes del arte…

22. Ir a visitar los castillos fortificados (entre ellos, el majestuoso Haut-Koenigsbourg)

Alsacia alberga numerosos castillos fortificados. Muchos de ellos están en ruinas, ¡pero la buena noticia es que muchos también están muy bien conservados! El más conocido e impresionante es sin duda Haut-Koenigsbourg, de visita obligada en Alsacia, pero otros castillos son igual de interesantes, como Haut-Barr, Hohlandsbourg, Fleckenstein y Lichtenberg. Por no hablar de los castillos fortificados en ruinas, que también son magníficos destinos para pasear.

23. Viaja en el tiempo en el Ecomuseo de Alsacia, un museo al aire libre

El Ecomuseo de Alsacia es un museo insólito: es un museo al aire libre, diseñado como un gran pueblo por el que pasear. Presenta auténticas casas con entramado de madera salvadas de la destrucción (las casas alsacianas tienen la particularidad de poder desmontarse: las casas del ecomuseo fueron, pues, desmontadas y transportadas hasta aquí para preservar nuestro patrimonio) y multitud de actos. El programa es impresionante y resulta atractivo tanto para los jóvenes como para los mayores: ¡me encanta este lugar! Visitarlo es una de las mejores formas de sumergirse en la cultura alsaciana.

24. Descubrir nuestra agitada historia en los lugares emblemáticos de la memoria

Alsacia ha tenido una historia bastante complicada: su cercanía con Alemania la convirtió en uno de los lugares estratégicos de las dos guerras mundiales, de las que, por supuesto, aún quedan secuelas.

En mi opinión, sumergirse en este doloroso capítulo de la historia a través del turismo de la memoria es muy útil: ¡conocer es el camino para entender y así no volver a repetir lo mismo! Entre los lugares de memoria más visitados, cabe destacar el antiguo campo de concentración de Struthof, el Memorial de Alsacia-Mosela,el Hartmannswillerkopf y el Museo Memorial del Linge.

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25. Conocer a los alfareros tradicionales de Soufflenheim y Betschdorf

La cerámica alsaciana es famosa por su calidad. Puedes admirar el trabajo de los alfareros y, por supuesto, ir a comprar directamente a los dos pueblos alfareros, Soufflenheim (que produce cerámica de terracota, para cocerla) y Betschdorf (que produce cerámica de gres, para almacenarla). Pero ten cuidado si las compras en otro sitio, sobre todo en los pueblos turísticos, porque hay muchas falsificaciones.

26. Maravillarte ante la legendaria maestría de los maestros vidrieros y del cristal

El noroeste de Alsacia tiene una rica historia de fabricación de vidrio y cristal. En esta zona, entre Alsacia y Lorena, siguen funcionando varias fábricas. Entre ellos están la fábrica Lalique (que no está abierta al público, pero puedes visitar el hermoso museo Lalique), la Cristallerie saint-Louis y el Centre international d’Art Verrier de Meisenthal. ¡Visitas realmente interesantes!

27. Aventurarse bajo tierra para descubrir la insólita historia minera de Alsacia

Vale, puede que no sea una visita obligada, ¡pero es insólita y superinteresante! En el pasado, Alsacia explotaba minas de potasa y plata. Puedes seguir los pasos de esta historia minera visitando el Carreau Rodolphe o las antiguas minas de plata.

Salidas en familia

28. Ver cigüeñas y monos en libertad en los parques de animales

L’Alsace comporte quelques parcs animaliers vraiment sympathiques à visiter en famille: la Montagne des Singes et ses macaques de Barbarie en liberté, la Volerie des Aigles et ses impressionnants rapaces ou encore le Naturoparc, qui a notamment été à l’initiative de la sauvegarde des cigognes, loutres et hamsters d’Alsace. Vos enfants (et vous-même) devraient adorer!

29. Disfruta de un montón de emociones fuertes en Europa-Park y en el Parc du Petit Prince

Alsacia cuenta con varios parques temáticos, entre ellos el Parc du Petit Prince. Pero, sobre todo, está a tiro de piedra del famoso Europapark, situado en Alemania y votado como el mejor parque de atracciones de Europa ¡e incluso del mundo! Sí, ¡es cierto!

Estilo de vida y recuerdos

30. Acepta el reto (¡fácil!) de visitar y recorrer Alsacia sin coche

No siempre nos damos cuenta, ¡pero es perfectamente posible visitar Alsacia sin coche! Tenemos la suerte de contar con una buena red ferroviaria en la región. Por supuesto, no podrás hacerlo todo, pero hay mucho para mantenerte ocupado. Aquí tienes una lista de ideas de visitas y actividades que puedes hacer sin coche, así como un programa completo de fin de semana.

31. Regálate un viaje a casa de nuestros vecinos jugando a «saltar la frontera»

¿Una de las cosas que más me gustan de Alsacia? Su ubicación en el corazón de Europa, que te permite ir fácilmente a muchos países. Por supuesto, esto es especialmente cierto en el caso de Alemania y Suiza.

Solo tienes que cruzar uno de los puentes que cruzan el Rin para llegar a Alemania, ¡así que es muy fácil hacerlo en coche, en bici, a pie o incluso en tranvía desde Estrasburgo! Por el lado suizo, la frontera está al sur de Alsacia y es muy fácil ir a la bonita ciudad de Basilea, por ejemplo, durante una estancia en Alsacia. ¡Me encanta esta mezcla de culturas!

32. Disfrutar de un momento de relajación en un spa excepcional

¿Quieres descansar? Tenemos la suerte de contar con varios balnearios de gran calidad en Alsacia, mi favorito es el balneario de la Cheneaudière. Tampoco dudes en echar un vistazo a Alemania, donde hay estupendos balnearios a precios muy asequibles (eso sí, no te dejes desanimar por las zonas naturistas, muy comunes en Alemania).

33. Llenar la maleta de recuerdos auténticos y 100 % locales

Afortunadamente, la región sigue contando con un buen número de artesanos que fabrican objetos con talento y amor. ¿Por qué no compras tus recuerdos de Alsacia a artesanos en lugar de llevarte a casa una cigüeña de peluche fabricada en China? 😉

Grandes eventos de temporada

34. Disfrutar de la magia absoluta de los mercados navideños tradicionales en diciembre

Los Mercados de Navidad de Alsacia son sin duda LO MÁS conocido de Alsacia. Hay que decir que se trata de una tradición genuina, que no tiene absolutamente nada que ver con el aspecto puramente comercial de los mercados navideños que surgen en todo el mundo desde hace varios años. Claro que también son comerciales, pero en general la calidad y la artesanía siguen estando muy presentes. En cuanto al ambiente mágico de las ciudades y pueblos alsacianos ricamente decorados para Navidad… Creo que tienes que experimentarlo una vez en la vida.

35. Tirarte a la lluvia de confeti en los carnavales del Rin en marzo

El carnaval es una auténtica tradición en Alsacia, como lo es en Alemania y Basilea (Suiza). El número de carnavales que se organizan entre febrero y marzo es realmente impresionante. Por ejemplo, te recomiendo que vayas a Mulhouse, Sélestat o Rosheim para hacerte una idea del ambiente (¡pero hay muchos más!).

¡Sobrevivir a la pronunciación de los nombres de los pueblos alsacianos!

He aquí una última experiencia en Alsacia: pronunciar los nombres de los pueblos. Sí, lo sé, al principio no es fácil, pero te prometo que le cogerás el truco. Venga, un poco de práctica antes de las vacaciones para que te pongas las pilas: Scharrachbergheim, Oberschaeffolsheim, Krautergerstheim, Voegtlinshoffen, Helfrantzkirch… Oh, la dulce melodía 😉